viernes, 29 de octubre de 2010

REFLEXIONES MADRILEÑAS: Tendencias, Modas y Estilos.

  Una de las cosas que más me gusta de Madrid es que puedes ir caminando por la calle tranquilamente observando tendencias presentes y futuras.

Aquí, da igual que salgas de tu casa vestida con mil estampados imposibles porque a nadie le va a parecer raro.

Y esto, es algo, que a mí, personalmente, me encanta!! No porque me guste salir de casa como una "defesio", sino porque me da la opción de probar nuevas tendencias sin preocuparme lo que los demás opinen.

Hay ciertas modas, que a veces nos gustan, pero una vez en nosotras no nos acabamos de ver con ellas ya sea porque no nos queden del todo bien, porque no se adapte a nuestro estilo o porque daríamos mucho el cante, las cosas como son.

Sin embargo, aquí en Madrid puedes probar de todo y no te van a juzgar por ello.
Prueba de ello, es la opinión de los turistas en plena Gran Vía Madrileña, cuando se enfrentan a los mil estilos y formas de vestir que hay en la capital.
Yo en su día también lo fui. Llevaba toda la vida viviendo en Asturias, donde si veía a alguien con un color más subido de la cuenta o algo que no encaja dentro de lo “habitual” ya me quedaba mirando como pensando “¿Cómo sale así de casa?”. Seguro que a much os ha pasado.@sPero todo esto cambia después de llevar viviendo en Madrid casi unos 4 años.

Al principio, alucinaba con los modelitos de la gente.

Te podías encontrar una rubia con mechas rosas, con trenzas, taconazos y minifalda de tull, con una máscara por cara, en el metro, a las 8 de la mañana.

Enfrente una chica de rastas con pantalones baggy de rayas, jersey de punto grueso hasta la rodilla y un turbante atado a la cabeza que le llegaba casi hasta las rodillas.

Pero no acaba ahí, porque justo al lado tenemos a un chico vestido entero de negro con lentillas blancas, las manos repletas de pulseras plateadas de diferentes modelos,y su bolso de ataúd sentado al lado de la anterior.

En mis primeros días de carrera, levantarme a las 7 de la mañana y encontrarme esto, una hora después, no me parecía muy normal por aquel entonces. No sabía si la rara era yo o ellos.

Con el tiempo, me fui dando cuenta que ni ellos, ni yo somos raros. Hay muchos estilos, y cada uno de ellos no es ni mejor ni peor, simplemente diferente.

Nos podemos identificar más con uno u otro, claro está. Pero he aprendido a sacar lo mejor de cada uno y hacer el mío propio.
Por ejemplo, de la chica rubia de mechas rosas yo sacaría dos cositas.

En primer lugar, el peinado, ella llevaba dos trenzas, una a cada lado, yo lo adaptaría a una y de un lado, peinado estrella este verano.

La segunda, sería la falda de tull, porque será, que no hay looks con esta tendencia y la verdad que quedan genial porque le da un toque muy romántico a cualquier outfit.
De la chica de rastas, está muy claro, ¿Quién no tiene un baggy en su fondo de armario? Yo tengo varios y son comodísimos!! Ahora me encantan y antes flipaba con aquel tiro tan bajo.
Y en cuanto al chico de negro, yo me quedaría con lucir varias pulseras de distintos modelos en un mismo brazo.
No me digáis que no está de moda, porque seguro que ahora mismo si miráis a vuestra muñeca, por lo menos dos hay y eso ya es plural.
Como véis, nada es mejor ni peor, de todo podemos aprender algo y yo es lo que intento hacer día a día en Madrid.
Hay muchos más ejemplos.
Qué decir de los típicos hermanos con sus chaquetas de cuero y pantalones pitillo repletos de insignias, botas estilo Dr.Martins en los pies, eso sí, con botella en mano, en la acera de enfrente del emblemático edifico de telefónica.
L@s que sean o vivan en Madrid saben perfectamente de lo que estoy hablando, l@s turistas que hayan pasado por allí seguro que también y los que no, cuando lo hagan, lo entenderán porque forman parte de la Gran Vía Madrileña.
Su estilo, tan peculiar, a mí, reconozco que me daban algo de miedo, los miraba asustada. En cambio, ahora, cuando me voy acercando, siempre miro entre la gente para ver si están allí. Ya no me causan ninguna desconfianza, ahora sonrío al ver que después de 4 años, allí siguen y seguirán reivindicando su forma de vida.


No me imagino verlos en la C/Uría de Oviedo. Seguramente nos alejaríamos de ellos e incluso la policía les obligaría a irse de allí por la expectación que causarían. En cambio, en Madrid es normal que siempre estén allí, día tras día, y si no están, yo los echaría de menos.

Con esto, lo que quiero decir, es que ha cambiado muchísimo mi visión de los diferentes estilos que uno puedo optar a la hora de vestirse.
Lo que antes me parecía horrible, ahora me aporta muchísimas ideas que puedo adaptar a mi estilo. De esta manera, enriquezco mis looks y tengo muchísimas más opciones y variantes de las que tenía antes.
Me encanta, me pasaría horas sentada observando cómo viste la gente y apuntando las cosas que me gustan para añadirlas a mis looks.


Y es que no nos engañemos, que las modas surgen en los barrios y en las calles.

Porque esto que tanto nos gusta hacer a unos, es en lo que consiste el empleo de otros.

En ZARA sin ir más lejos, tienen personal cualificado que se recorre las calles, de varias ciudades, recogiendo y recopilando, las nuevas tendencias que luego tendremos en nuestro armario. Clones de los mejores modelos de las mejores marcas y diseñadores llenan las estanterías del mundo de Amancio.


Y después de todas estas reflexiones os dejo con algunas preguntas en el aire.

¿Nosotros compramos la tendencia o la creamos?

¿Quién decide qué se va a llevar en la próxima temporada?

¿Los diseñadores, las marcas o quizá nosotros?

¿Alguna vez habéis innovado en algo en vuestros looks que posteriormente se haya convertido en tendencia?



Un besín!!!!!










1 comentario:

  1. Es verdad que en Madrid la gente últimamente arriesga más, aunque sin llegar a ser como en otras ciudades europeas como por ejemplo Londres, todavía nos queda!!! A mí también me gusta observar los estilos de la gente. Besos!!!

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